La tensión es la palabra que domina el escenario en esta previa de la revancha del Superclásico de la Libertadores. Y pasa en los dos lados, aunque por Núñez asoma una doble ventaja: la del respaldo que da el 2-0 en la ida es una no menor; pero también está bien fresco el antecedente positivo del desenlace del año pasado en Madrid. En ese sentido, Marcelo Gallardo se encargó de enviar señales como para marcar distancia hacia la vereda de enfrente. Y en particular con su par de Boca, Gustavo Alfaro.
Al Muñeco le mencionaron en la conferencia de prensa que Alfaro había declarado que el partido más importante de su vida es el que jugará este martes en la Bombonera. Fue una de las oportunidades que le quedaron servidas para ubicarse un escalón arriba.

Con el arco vacío, Gallardo la mandó a guardar: "El partido de mi vida ya lo jugué y fue en Madrid. De mi vida deportiva, está claro. El de mañana es un partido muy importante, es un nuevo desafío. Nada más que eso", apuntó. En ese sentido, reforzó -aun con la ventaja de dos goles en la mochila- una línea que se había establecido en River antes de este choque semifinal: el enfrentamiento que viene no tendrá el peso de una revancha porque el choque en Madrid fue una final y este es una semi. Importante, pero sin ser lo mismo.
Dale muñeco q se puede
ResponderBorrarGallardo pensá bien las cosas ...
ResponderBorrarMuy buena información
ResponderBorrarMuy buena noticia, te felicito
ResponderBorrar